Wednesday, June 19, 2013

Partial Victory for Human Rights Defender in Honduras; The Struggle Continues


Five members of the Honduran National Police guarded the entrance of the court in Santa Barbara, Honduras. A crowd stood in front of them, chanting: “Our land is not for sale! It should be taken care of and defended!”
 A late afternoon rain started to fall but the crowd didn't disperse, because the moment they’d been waiting for all day had arrived. The gates opened and Berta Caceres emerged to let them know the verdict.

Witness for Peace has previously written about the detention of Berta Caceres, coordinator of the Council of Popular and Indigenous Organizations of Honduras (COPINH). On May 24th, Berta was detained by the Honduran military, after a week of traveling and speaking out against the construction of a hydroelectric dam in the communities of Rio Blanco. She was held overnight and subsequently granted a conditional release, on the basis that she report to the court in Esperanza every week and she not leave the country under any circumstances. Her hearing was scheduled for June 13th at the Santa Barbara court.


Military presence in the center square in Santa Barbara on the day of
Berta Caceres's trial.
Photo by Witness for Peace Nicaragua/Honduras team
As members of the Witness for Peace Nicaragua/Honduras team, we headed to the court that morning. We observed a truck full of members of the Honduran army pulling up to the center square, which is two blocks away from the location of both the court hearing and the rally in support of Berta. Various officers, armed and wearing fatigues, were stationed on the side of the square closest to the rally. Additionally, about 15 members of the National Police were stationed at various points along the block where the activity was taking place.


Upon our arrival to the entrance of the court, we witnessed a crowd upwards of 70 people. Members of the crowd led spontaneous chants. One by one, representatives of indigenous organizations, campesino cooperatives and organizations, and women´s organizations spoke up. They called for the charges against Berta to be dropped and her full rights as a citizen be restored. They condemned those companies across Honduras that are taking advantage of land and rivers to develop mining projects, hydroelectric dams, and large-scale agriculture, without the consent of the local communities. They further condemned the militarization, intimidation, and violent repression against those who are organizing and defending their communities against members of the Honduran police, Honduran military, and private security forces.

Witness for Peace met Santos Dominguez, a resident of La Union, who spoke at the rally. She explained that since April 1st, members of her community and the nearby communities in the Rio Blanco region have been occupying a section of the local highway to protest the construction of the hydroelectric dam by the Chinese company Sinohydro – the same project Berta Caceres had been speaking up about in the week before she was detained. Santos told us that the company consulted only with a handful of community members before initiating the project – one person from La Union, and between one to three other people from each of the nearby communities. These opinions were not representative of the communities on the whole, she said. She spoke of a recent day when 30 police officers arrived at the location where the highway was occupied, trying to intimidate community members. She added that on five separate accounts, community members had been forcibly removed from the location. “They look at us as if we were nothing. They don’t respect us,” she said.

Santos, along with many others who are defending their community and their right to protect its natural resources, showed up on the day of the hearing to stand in solidarity with Berta. After a day outside under the hot sun, the crowd heard the verdict. The judge rejected the evidence presented by the accusing party, and as such the restrictive measures on Berta were lifted. She is no longer required to conduct weekly check-ins and is now permitted to leave the country. The case remains open for the time being. The result fell short of what her attorneys believe she deserved: the charges completely dropped and her rights fully restored. However, they qualified it as a victory.

Berta Caceres speaks to reporters after announcing the verdict.
Photo by Witness for Peace Nicaragua/Honduras team

In the case of Berta, a victory has been won against the alliance between large-scale business interests and elements of the Honduran security forces who seek to intimidate and violently repress human rights defenders. Yet the fight is long from over; Berta and other human rights defenders remain vulnerable. In conversations we had throughout the day with various members of communities that are being militarized, the Witness for Peace team heard strong support for U.S. campaigns seeking to end U.S. funding for Honduran security forces. We call on all U.S. citizens who want to stand in solidarity with Hondurans facing extreme repression, to join in this fight.
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Victoria Parcial para Una Defensora de los Derechos Humanos en Honduras; Sigue la Lucha


Cinco miembros de la Policía Nacional de Honduras guardaban la entrada del juzgado de Santa Bárbara, Honduras. La multitud de gente se ubicó en frente y gritó: “¡La tierra no se vende! ¡Se cuida y se defiende!” Era una tarde lluviosa pero eso no detuvo a la gente, porque el momento que estaban esperando había llegado. El portón se abrió y Berta Cáceres apareció para anunciar el veredicto.

Acción Permanente por la Paz ha escrito anteriormente sobre la detención de Berta Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). El 24 de mayo, Berta fue detenida por el ejército hondureño una semana después que ella se encontrara viajando y alzando la voz en contra de la construcción de la represa hidroeléctrica en la comunidad de Rio Blanco. Fue detenida toda la noche y fue liberada bajo las condiciones que ella se presentara a la corte cada semana y que no saliera del país bajo ninguna circunstancia. Su audición fue programada para el 13 de junio en el juzgado de Santa Bárbara.

Como miembros del equipo de Nicaragua/Honduras de Acción Permanente por 
Presencia militar en el centro de Santa Barbara
en el dia de la audiencia de Berta Caceres.
Foto por el equipo de Nicaragua/Honduras,
 Accion Permanente por la Paz
la Paz, nos fuimos al juzgado esa mañana. Observamos que había una camioneta llena de miembros del ejército que se encontraban ubicados en la plaza del centro, apenas dos cuadras de donde iba ser la audición y donde se encontraba la multitud apoyando a Berta. Varios oficiales, armados y con uniforme, estaban estacionados por el lado de la plaza más cercana a la marcha. Unos miembros de la policía nacional estaban también ubicados en varios lugares de la cuadra donde estaba pasando la actividad.

Cuando llegamos a la entrada de la corte, nos dimos cuenta que la multitud de gente era alrededor de 70 personas. Las personas presentes dirigían cantos espontáneos. Uno por uno, representantes de organizaciones indígenas, cooperativas y organizaciones de campesinos, y organizaciones de mujeres hablaron. Exigían que los cargos de Berta fueran retirados y que sus derechos fueran completamente restaurados. También condenaron aquellas empresas por todo Honduras que están aprovechando de las tierras y ríos para desarrollar proyectos mineros, represas hidroeléctricas, y agricultura de gran escala, sin el consentimiento de las comunidades locales. Además de eso, también condenaron la militarización, intimidación, y represión violenta hacia todos aquellos que organizan y defienden sus comunidades en contra de miembros de la policía, ejercito, y fuerzas de seguridad privadas.

Acción Permanente por la Paz conoció a Santos Domínguez, una residente de La Unión, quien dio un discurso en la actividad. Ella nos explicó que desde el 1ro de abril, miembros de su comunidad y de comunidades vecinas en la región de Rio Blanco han estado ocupando una sección de la carretera local para protestar en contra de la construcción de la represa hidroeléctrica, llevada a cabo por la empresa china, Sinohydro - el mismo proyecto que Berta Cáceres estaba protestando en contra, la semana antes que fue detenida. Santos nos dijo que la empresa solamente consultó con unos cuantos miembros de la comunidad antes de iniciar el proyecto, con una persona de La Unión, y de cada una de las comunidades vecinas entre una a tres personas. Sus opiniones no representan a toda la comunidad, nos dijo. Ella habló de un día reciente cuando 30 miembros de la policía llegaron al lugar donde tenían ocupada la carretera. Agregó que en 5 instancias los miembros de la comunidad habían sido forzados a irse. “Nos miran como si no fuéramos nada. No nos respetan,” nos dijo.

Santos, junto con los demás quienes defienden su comunidad y sus derechos en proteger sus recursos naturales, llegaron el día de la audiencia de Berta para estar en solidaridad con ella. Después de pasar todo el día bajo un sol fuerte, la multitud escuchó el veredicto. El juez negó la evidencia presentada por los acusadores, y como tal, las medidas sustitutivas impuestas hacia ella han sido retiradas. Ya no es requisito que ella se reporte a la corte semanalmente, y es permitida salir del país. El caso aun se mantiene pendiente por el momento. Los resultados caen cortos de lo que sus abogados calificarían una victoria total, que seria los cargos completamente retirados y sus derechos restaurados. Sin embargo, lo calificaron como una victoria de todas maneras.

Berta Caceres habla con unos periodistas despues de anunciar el veredicto.
Foto por el equipo de Nicaragua/Honduras,
Accion Permanente por la Paz

En el caso de Berta, ha sido una victoria en contra de la alianza entre los intereses de los negocios de alta-escala, y los elementos de las fuerzas de la seguridad de Honduras, quienes buscan intimidar y violentamente oprimir a los defensores de los derechos humanos. Aun la lucha está muy lejos por terminar; Berta y los demás defensores permanecen vulnerables. En conversaciones que tuvimos durante este día, escuchamos de varios miembros de la comunidad que han sido militarizados, su fuerte apoyo para las campañas estadounidenses que buscan terminar las fuentes de fondos estadounidenses para las fuerzas de seguridad hondureñas. Llamamos a todos los ciudadanos estadounidenses que quieren estar en solidaridad con los hondureños que enfrentan represiones extremas, que se unan a nuestra lucha.


Tuesday, June 11, 2013

Honduran State Security Forces Continue Criminalizing Human Rights Defenders

by WfP Honduras Team

Berta Cáceres interviewed by Padre Melo
the night before she was detained
 Photo by Witness for Peace Honduras Team
It was late that night when we followed Berta Cáceres and Tomás Gomez Membreño out of Radio Progreso to their parked pick-up truck. Berta had just spoken on the program, América Libre (Free America) about the situation that an indigenous Lenca community is facing in the department of Intibucá. The street was quiet and mostly deserted except for a car parked directly behind theirs. Its motor was running and the windows were tinted. As we got into the truck the car drove away. Berta explained that they are under constant and heavy surveillance.   The following evening both she and Tomás were detained at a military checkpoint.

Since the indigenous community of Río Blanco began its peaceful resistance to the hydroelectric project Agua Zarca on April 1, the leadership of the Council of Indigenous and Popular Organizations of Honduras (COPINH) has been subject to death threats and intimidation. The week leading up to their detention the two activists had been traveling all over the country, tirelessly working to achieve the community's goal of removing the project from the river. They met with lawyers, sat down with President Lobo and his administration, and gave interviews. Upon their return they were stopped at a military checkpoint and taken to a police station. Tomás was released late that night with no charges and Berta was released the next day. Berta was charged with illegally carrying a firearm, a charge she categorically denies.  Berta’s lawyer asserts that the gun was planted to incriminate Berta. 


Since the June 2009 coup d’état, criminalization of human rights defenders has drastically escalated. The U.S. government has been criticized for its failure to denounce the 2009 coup and for U.S. tax dollars that continue supporting Honduran police and military forces in the name of the War on Drugs. These forces are now defending the Honduran company DESA and the Chinese company SINOHYDRO, developers of the Agua Zarca project. Other major funders of the project include the World Bank, Central American Bank for Economic Integration and FICOHSA, a Honduran bank.


Padre Ismael Moreno Coto’s (Padre Melo) analysis is that hydroelectric projects like this one are not created to generate “clean” energy as investors claim, but rather to put water at the service of mining companies. “They’re dirty projects,” he stated. He explained that the new mining law approved earlier this year by the Honduran Congress allots a percentage of company revenue to the police and military. Essentially, state security forces are being paid to defend projects like Agua Zarca. These same forces
are receiving training and supplies paid for by U.S. tax dollars. The Honduran military’s 1st Battalion of Engineers is working with the hydroelectric project. Their equipment can be seen inside the project’s fence in the photo below.


Honduran police and military
outside Agua Zarca on May 12th
Photo by CICA
The community of Río Blanco demands its right to informed prior consent as stipulated in Convention 169 of the International Labour Organization (which has been ratified by the Honduran government). The Convention refers to the protection of the rights of indigenous peoples.  Since the Lenca community of Rio Blanco has not consented to the project, they are demanding its removal. Berta shared that soldiers wearing Convention 169 badges have been knocking on doors in the community and speaking against COPINH with the intent of creating distrust and defaming the organization. However, some government officials employ any tactic to disqualify the community from the protections of the Convention. One of the government officials with whom Berta and Tomás met in Tegucigalpa went so far as to negate the Lenca identity of the Río Blanco community, declaring it to be not indigenous at all, but rather one of small scale ladino farmers.


The community of Río Blanco demands its right to informed prior consent as stipulated in Convention 169 of the International Labour Organization (which has been ratified by the Honduran government). The Convention refers to the protection of the rights of indigenous peoples.  Since the Lenca community of Rio Blanco has not consented to the project, they are demanding its removal. Berta shared that soldiers wearing Convention 169 badges have been knocking on doors in the community and speaking against COPINH with the intent of creating distrust and defaming the organization. However, some government officials employ any tactic to disqualify the community from the protections of the Convention. One of the government officials with whom Berta and Tomás met in Tegucigalpa went so far as to negate the Lenca identity of the Río Blanco community, declaring it to be not indigenous at all, but rather one of small scale ladino farmers.

It is indisputable that Berta and Tomás’s detention took place in the context of a country that's in the midst of an undeclared war against its own population; a country where defending human rights and speaking against impunity is deemed a crime by the state. Berta's trial has been set for June 13. From COPINH’s press release denouncing the incident, “For defense lawyer, Marcelino Martínez, this act is part of what is now becoming common practice in Honduras, one in which soldiers, who are trained to see citizens as the enemy, are authorized to take actions normally left to the police. As the lawyer asserts, the gun was planted to incriminate Berta… this is part of the criminalization of movement thanks to the militarization in this country, which is increasing every day.”

Fuerzas de seguridad del estado hondureño siguen la criminalización de defensores y defensoras de derechos humanos


por APP Equipo Honduras

Berta Cáceres entrevistado por Padre Melo
 la noche antes de que fue detenida
Foto por WfP Honduras
Ya era tarde la noche cuando seguimos a Berta Cáceres y Tomás Gomez Membreño cuando salieron de Radio Progreso a su camioneta estacionada afuera. Berta había hablado justo antes en el programa  América Libre sobre la situación que enfrentaba una comunidad indígena Lenca en el departamento de Intibucá.  La calle estuvo calma y casi vacía excepto un carro estacionado justo atrás del suyo. Su motor estuvo prendido y las ventanas con vidrio polarizado. Cuando subimos en la camioneta el otro carro se marchó. Luego Berta explicó que estaban constantemente vigilados. La tarde siguiente ella y Tomás fueron detenidos en un retén militar.

Desde que la comunidad indígena del Río Blanco empezó su resistencia pacífica contra el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca el 1 de abril, los dirigentes del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) han sido sujetos a amenazas de muerte e intimidación. La semana de su detención lxs dos activistas viajaban por todo el país trabajando sin descanso para lograr la meta de la comunidad de sacar el proyecto del río. Se reunieron con abogados, se sentaron con el presidente y su administración y dieron entrevistas. Luego de su regreso fueron parados en un retén militar y llevados a una posta policial. Tomás fue librado más tarde esa noche sin ningún cargo y Berta fue librada el próximo día. Berta fue imputada de portar una arma ilegal, que niega categóricamente. Su abogado  afirma que el arma fue planteada para incriminar a Berta.  

Desde el golpe de estado de 2009 la criminalización de defensores y defensoras de derechos humanos ha aumentado drásticamente. El gobierno de los Estado Unidos ha sido criticado por su falta de denunciar el golpe de 2009 y por los dólares de impuestos estadounidenses que siguen apoyando las fuerzas militares y policiales de Honduras en el nombre de la guerra contra el narcotráfico. Estas fuerzas actualmente están defendiendo la compañía hondureña DESA y la compañía china SINOHYDRO, desarrolladores del proyecto Agua Zarca. Otros grandes financiadores del proyecto incluyen el Banco Mundial, el Banco Centroamericano para la Integración Económica, y el banco hondureño FICOHSA.

El análisis de Padre Ismael Moreno Coto (Padre Melo) es que los proyectos hidroeléctricos como este no están creados para generar ‘energía limpia’ pero más bien para poner el agua al servicio de la minería. “Son proyectos sucios,” declaró. Él explicó que la nueva ley de minería aprobada este año por el congreso hondureño  asigna un porcentaje de ingresos de compañías a la policía y al ejército. Fundamentalmente las fuerzas de seguridad del estado están pagadas para defender proyectos como Agua Zarca. Estas mismas fuerzas reciben capacitación y provisiones pagados por impuestos estadounidenses. El 1º Batallón de Ingenieros del ejercito hondureño está trabajando con el proyecto hidroeléctrico. Se puede ver su equipo dentro de la cerca del proyecto en la foto abajo.

Militares y policías hondureños
fuera de los Aguas Zarcas
Foto por CICA
La comunidad de Río Blanco exige su derecho a su consentimiento informado y previo como es estipulado en el Convenio 169 de la Organización Internacional de Labor (que ha sido ratificado por el gobierno de Honduras). El convenio refiere a la protección de los derechos del pueblo indígena. Porque la comunidad Lenca de Río Blanco no ha dado su consentimiento al proyecto, exigen que salga del río.
Berta dijo que militares llevando medallas del Convenio 169 han estado tocando las puertas en la comunidad y hablando en contra del COPINH con la intención de generar desconfianza y difamar a la organización. Sin embargo, algunos oficiales del gobierno utilizan cualquier técnica para descalificar la comunidad de las protecciones del convenio. Uno de los oficiales del gobierno con quien se reunieron Berta y Tomás en Tegucigalpa hasta que negó la identidad Lenca de la comunidad de Río Blanco, declarando que ni fue indígena, pero más bien una comunidad de campesinos ladinos.

Según COPINH, DESA prometió a la comunidad que no privatizaría el río y que proveería mejoras significativas para la infraestructura (escuelas, calles, etc.). Pero durante la Semana Santa miembros de la comunidad fueron prohibidos de entrar al río que habían usado para generaciones. Aún no han visto nada de la infraestructura prometida. La comunidad se ha unido contra el proyecto y tiene mucho ánimo a pesar de la intimidación y acoso, según Berta. Tienen la esperanza que su resistencia seguida culminará en la terminación del proyecto. COPINH reporta que las fuerzas de seguridad del estado han estado llegando de las regiones alrededores. Muchos de los/las que viajaron para apoyar la movilización el 21 de mayo fueron parados/as en retenes que aparecían en la zona y revisados meticulosamente y también intimidados por la policía y los militares.

Es indisputable que la detención de Berta y Tomás se realizó en el contexto de un país en medio de una guerra no declarada contra su misma población, un país donde defender los derechos humanos y levantar la voz contra la impunidad se considera un crimen por el estado. El juicio de Berta es el 13 de junio. Del comunicado de COPINH denunciando el hecho, para el abogado defensor, Marcelino Martínez, “este hecho es parte de lo que ahora se está volviendo una práctica en Honduras donde elementos del ejército, que están formados para ver a la ciudadanía como enemiga, están autorizados a hacer acciones propias de la policía. Como asegura el abogado, fue sembrada un arma para inculpar a Berta… esto es parte de la criminalización de los movimientos que gracias a la militarización de este país, aumenta todos los días.”

Friday, May 24, 2013

Monsanto y los Transgénicos: Resistencia Global


Monsanto ha sido tristemente célebre al rededor del mundo y México no es la excepción. Aquí, en el lugar de nacimiento del maíz, Monsanto ha incrementado su dominio en la industria de la comida cada vez más. Esto ha creado cambios que han afectado la dieta de los mexicanos, su salud, su modo de vida y su habilidad para sobrevivir.Pero en Estados Unidos, Monsanto tampoco ha hecho muchas cosas buenas, y los transgénicos se han vuelto un importante tema de discusión. Por muchos años los estadounidenses han debatido los efectos de la contaminación de campos no-transgénicos y los efectos de los transgénicos en la salud de los humanos y los animales. Actualmente los transgénicos son un tema muy importante en el debate acerca de la Propuesta de Ley de la Comida y el Campo (Food and Farm Bill).
Esta propuesta de ley, aprobada en el congreso cada cinco años, decide las políticas que se adoptarán en Estados Unidos acerca de la comida y la agricultura, y tienen un efecto muy severo alrededor del mundo. En estos momentos, el congreso Estadounidense está debatiendo los detalles de esta propuesta de ley y discutiendo varias enmiendas. Una de las más controversiales, se llama la Enmienda de King.

Aprobada el 15 de Mayo por el Comité de Agricultura de la Casa de Representantes de Estados Unidos, la Enmienda King podría quitarle el derecho a los estados de pasar leyes para etiquetar las comidas transgénicas. Activistas estadounidenses creen que la enmienda es el resultado de los esfuerzos de cabildeo de Monsanto, la corporación líder de transgénicos en el mundo.

Actualmente 26 estados – como California, Washington, Vermont, Maine y Connecticut – tienen propuestas de ley o iniciativas de voto participativo relacionadas con el tema de los transgénicos. Monsanto ha amenazado con demandar a los estados que pasen estas iniciativas y está tomando acción al nivel federal - usando la Enmienda King - para ponerle un fin a estos esfuerzos. El Senado estadounidense ya votó en contra de las propuestas que proteger el derecho de los estados de pasar leyes de etiqueta para productos transgénicos. Esto ocurre aunque sesenta y cuatro países alrededor del mundo ya tienen leyes para etiquetar comidas transgénicas, incluyendo a toda la Unión Europea, Rusia, China, Australia, Sur África y Siria.

Otra polémica en Estados Unidos es que el año pasado el Acta de “Protección a Monsanto” le garantizó inmunidad federal a la industria de la biotécnica cuando ellos planten cultivos transgénicos que todavía no estén aprobados por la ley. Bajo esta acta el Secretario de Agricultura está obligado a dar un permiso temporal para la cultivación de cultivos transgénicos aun si la Corte Federal ordena que se paren los cultivos hasta que se hagan estudios de impacto ambiental. En un esfuerzo para detener el “Acta de Protección a Monsanto”,  el Senador Merkley ha propuesto la Enmienda #978 en la Propuesta de la Comida y el Campo.

Monsanto y los transgénicos también son temas de preocupación en otros países.

En Colombia, Monsanto proporciona RoundUp Ultra (un herbicida letal de glifosfato) para que sea usado en las fumigaciones para erradicación de drogas del Plan Colombia. Las fumigaciones han tenido consecuencias devastadoras como la destrucción de cultivos legítimos de los campesinos, la destrucción del medio ambiente y graves problemas de salud.

En India, el uso de las semillas de algodón de Monsanto ha resultado en una terrible tragedia. Más de 100 campesinos se han suicidado al encontrarse en una situación de deuda extrema por usar las semillas de Monsanto. Aunque compraron las semillas de Monsanto bajo las promesas de una mayor producción y un incremento en las ganancias, los campesinos terminaron con una producción 5 veces menores que la que tenían usualmente y un ingreso 7 veces mas bajo.

Los transgénicos y México


Los mexicanos están preocupados acerca del tema de los transgénicos, particularmente por el tema del maíz transgénico. Se cree que el maíz fue domesticado por primera vez en Oaxaca, México, hace más de 8,000 años. Esta creencia está apoyada por la extraordinaria biodiversidad del maíz en México (cientos de variedades) y  por el descubrimiento de las Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla, en los Valles Centrales de Oaxaca. En estas cuevas, los científicos encontraron evidencia de la transición de los humanos que era nómadas (cazando y juntando comida) a humanos que empezaron a producir su propia comida. De acuerdo con la UNESCO:

“Las Semillas de Cucurbitaceae, de más de diez mil años de edad, que se encontraron en la cueva Guilá Naquitz, son consideradas las semillas más antiguas, que se han hallado, que demuestran evidencia de la domesticación de las plantas en el continente; mientras que fragmentos de maíz en la misma cueva demuestran la evidencia más antigua de la domesticación del maíz. El panorama cultural de la Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla demuestran la conexión entre el hombre y la naturaleza, que dió como origen la domesticación de las plantas de Norte America, y que permitió el establecimiento de las civilizaciones Mesoamericanas”.

Las semillas transgénicas representan una amenaza para la biodiversidad del maíz. De acuerdo con el Instituto World Watch:


“Un centro de origen contiene las formas mas antiguas de una planta y de sus familiares silvestres. Es un banco de material genético del que depende el mundo para mejorar y refrescar el material genético de las plantas. Las variedades nativas de maíz de México son un tesoro conformado por genes, útiles para reproducir plantas que se pueden ajustar al cambio de clima y para las necesidades nutritivas de los humanos. Los científicos se preocupan de que si estas plantas se infectan con transgénicos, y si los genes artificiales persisten, se podrían contaminar seriamente, y posiblemente podrían acabar por completo con las bases genéticas naturales de uno de los cultivos más importantes del mundo. Aunque los transgénicos son creados por los humanos, son organismos vivos, con la capacidad de reproducción. Una vez se liberan los transgénicos, dejan de estar bajo el control de los humanos. Son una nueva forma de polución, una que es difícil de detectar y que es completamente invisible.”


El maíz es increíblemente importante para los mexicanos. Es la comida principal y uno de los símbolos culturales más importantes para el país. El maíz sostiene a los pueblos indígenas espiritualmente, físicamente, y económicamente. El maíz fue la comida principal de los Mayas y los Aztecas, quienes veneraron la planta por lo menos desde el año 5000 D.C.

El 29 de Noviembre del 2001, la revista científica Nature publicó una historia acerca de la contaminación transgénica del maíz nativo de Oaxaca, a pesar de que en aquel entonces existía un moratorio impuesto por el gobierno Mexicano en los cultivos de transgénicos. Aún con los efectos negativos de esta contaminación, el expresidente Felipe Calderón, abrió las puertas de México a Monsanto, DuPont y Dow, permitiéndoles cultivar maíz transgénico en varios estados del Norte de México. Desde entonces, los transgénicos han tenido una presencia cada día más fuerte en el país.

Con el objetivo de exponer las “agresiones en contra del maíz nativo y la gente del maíz”, diferentes organizaciones se reunieron en Oaxaca por dos días para la pre-audiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos acerca de los “transgénicos y la contaminación del maíz nativo (el tribunal Permanente de los Pueblos es un tribunal internacional de opinión que investiga casos de violaciones de derechos humanos, para establecer un precedente en acciones legales del futuro)”.

Diferentes organizaciones y campesinos dieron su testimonio acerca de cómo los transgénicos están afectando a sus comunidades. Algunos de los temas centrales de estos testimonios fueron el apoyo del gobierno Mexicano para el uso de los transgénicos, la deterioración del apoyo gubernamental al campo Mexicano, la amenaza a la biodiversidad el maíz, la contaminación de campos no transgénicos, la importancia del maíz en la identidad y cultura de los mexicanos, y la corrupción de los científicos contratados por la agro-industria. Haga click aquí para leer la opinión final del juez acerca de estos temas.

La resistencia y la preocupación acerca de los transgénicos ocurren a nivel mundial. Las implicaciones del consumo de transgénicos no están claras. La contaminación por parte de los transgénicos es una realidad en muchos lugares de nuestro planeta. La sobrevivencia de pequeños productores campesinos y de comunidades indígenas esta en peligro (pues los productos de los transgénicos producen semillas infértiles).

Este viernes se han programado más de 400 protestas en contra de Monsato en 49 países. Como personas que luchan por la justicia tenemos la responsabilidad de pensar como estos temas nos afectan a nivel local, como también de cómo las corporaciones de Estados Unidos, como Monsanto, están afectando al resto del mundo.


Usted puede hacer algo al participar en las siguientes campañas:
  •  Participe en una marcha contra Monsanto hoy o este fin de semana (encuentre el evento más cercano a usted aquí. La información esta en inglés)
  • Abogue para abolir el Acta de Protección para Monsanto (petición en inglés)
  • Contacte a sus representantes para prevenir que se pase la enmienda King de la Protesta de Ley del Campo (Farm Bill) - (petición en inglés)
  • Apoye las enmiendas del la Propuesta de Ley del Campo (Farm Bill) que protegen el medio ambiente y que apoyan a las familias que se dedican a la agricultura (Artículo en inglés)
  •  Compre vegetales y frutas no transgénicos y orgánicos 
  • Participe en una delegación de Acción Permanente por la Paz (APP) en Oaxaca, México, para aprender más acerca de Monsanto y el libre comercio.