Tuesday, April 15, 2014

Interview with a Nicaraguan Free Trade Zone Worker


By WfP Nicaragua Team
“What I would like and what I hope for (my country) is that in every Free Trade Zone there be a union and that workers would not be mistreated and would be paid a just salary. But that can’t be so one has to continue working like always because that can’t be.” -Free Trade Zone Worker, Nicaragua 
This quote comes from a meeting between a Witness for Peace delegation and a Nicaraguan Free Trade Zone worker, recorded (with interpretation). The delegation came to Nicaragua to learn about the Central American Free Trade Agreement (DR-CAFTA) and how it has affected the lives of our Nicaraguan partners. The speaker shared with the group the challenges she has faced working for many years in the Free Trade Zone textile factories that CAFTA helped to propagate. When she began working, she suffered a lot of verbal abuse at her job. She had bosses who screamed and threw things at her. She was obligated to work overtime and didn’t receive adequate medical care or sick leave. 

The most recent factory she worked at was quite different. Despite the owner's attempts to fire workers who were trying to form a union, workers were successful in gathering enough signatures so that is the factory had to recognize them. The union has made big changes in the factory. Our speaker had access to a medical clinic, better safety equipment, and a subsidy for food and transportation; she was not required to work overtime; and, most importantly, had someone to go to if she had any kind of problem.

Working in a factory with a union, she told the group, is not common in her region. Anyone who is found organizing a union will be fired and added to a list shared among all of the Free Trade Zones of people not to hire. Even her daughter who saw the benefits the unionized factory brought her mother is afraid to sign demands for a union in her factory for fear of getting caught. She needs the job.

Nicaragua is supposedly a CAFTA success story. Its GDP is rising steadily and the enforcement of the labor section of CAFTA has been celebrated. When talking to workers, however, we often hear a different story. Many of the workers, often single mothers, are grateful for the jobs created by these factories. The unfortunate truth is that in a development model such as that of CAFTA, where those at the negotiating table are the most powerful corporations, profits are given more value than just salaries and healthy work environments.

Witness for Peace has seen similar situations play out in the other countries in which we work. Since the signing of the bilateral trade agreement with Colombia, violence against union workers has increased making Colombia one of the most dangerous countries in the world for a union member. Mexican workers have seen a decrease in real wages since the signing of North American Free Trade Agreement (NAFTA.)

Today negotiations are happening behind closed doors for the biggest free trade agreement yet. The Transpacific Partnership (TPP) will include 12 nations and the consequences will be catastrophic for workers across the globe. We know what Free Trade Agreements have done to workers. While corporate profit trumps workers rights, these agreements will not benefit workers. Take action to demand that the TPP come out from behind from closed doors, and that workers have a seat at the negotiating table.
Audio from the “Labor Radio” program from KBOO Radio in Portland.

Entrevista con una trabajadora de una Zona Franca en Nicaragua

Por Equipo de APP Nicaragua
" Lo que me gustaría y deseaba es que en todos la Zonas Francas tienen un sindicato donde no fueron maltratados y, si, pagan un salaria justo. Pero eso no se puede---siempre uno tiene que trabajar así porque eso no se puede.” Trabajadora de una Zona Franca

Esta cita viene de una reunión con una delegación de Acción Permanente por la Paz y una nicaragüense que trabaja en las Zonas Francas, grabada (con traducción) en el clip de audio. La delegación llegó a Nicaragua para aprender sobre el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica (DR -CAFTA) y cómo ha afectado la vida para nuestros companerxs nicaragüenses. La trabajadora compartió con el grupo los retos que ha enfrentado en su trabajo durante muchos años en las fábricas textiles ‘Zona Franca,’ propagadas por CAFTA. Cuando ella comenzó a trabajar, sufrió mucho abuso verbal en su trabajo. Tenía jefes que le gritaban y le arrojaban cosas. Ella fue obligada a trabajar horas extras y no recibió ni atención médica adecuada ni días pagados de enfermedad.

La última fábrica donde ella trabajó era muy diferente. A pesar de los intentos de los propietarios a despedir a los trabajadores que intentaban formar un sindicato, los trabajadores lograron reunir suficientes firmas para que la fábrica tuviera que reconocerlos. El sindicato ha hecho grandes cambios en la fábrica. La trabajadora indicó que en esta fábrica tenía acceso a una clínica médica, un mejor equipo de seguridad, y un subsidio para la alimentación y el transporte; ella no fue obligada a trabajar horas extras; y, sobre todo, tenía dónde ir si tenía algún problema en el trabajo.

Trabajar en una fábrica con un sindicato, comentó al grupo, no es común en la región. Cualquiera que se encuentre organizando un sindicato, será despedido y su nombre será agregado a una lista compartida entre todas las Zonas Franca para que no se contrate a esta persona. Incluso su hija, quien vio los beneficios de la fábrica sindicalizada donde trabajaba su madre, tiene miedo de firmar demandas por un sindicato en su fábrica por miedo de que la descubran. Ella necesita el trabajo.

Nicaragua es supuestamente un ejemplo del éxito del CAFTA. Su PIB se está creciendo cada vez más, y la aplicación de la sección laboral del CAFTA ha sido celebrada. Sin embargo, al hablar con los trabajadores, muchas veces nos cuentan una historia diferente. Muchos de los trabajadores, en su mayoría madres solteras, están agradecidos por los puestos de trabajo creados por estas fábricas. La triste verdad es que en un modelo de desarrollo como el de CAFTA, en el cual los que están en la mesa de negociaciones son las corporaciones más poderosas, se valen más las ganancias que los salarios justos y las condiciones saludables de trabajo.

Acción Permanente por la Paz ha observado situaciones similares en los demás países donde trabajamos. Desde la firma del acuerdo bilateral de comercio con Colombia, la violencia contra los trabajadores sindicalizados se ha incrementado, tanto que Colombia es uno de los países más peligrosos del mundo para un miembro de un sindicato (enlace en inglés.) Los salarios reales de los trabajadores mexicanos se han disminuido desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ( NAFTA) (enlace en inglés.)

Hoy en día se está negociando detrás de puertas cerradas el acuerdo de libre comercio más grande que nunca. La Asociación Transpacífico (TPP ) incluirá 12 naciones y las consecuencias serán catastróficas para los trabajadores de todo el mundo (enlace en inglés.) Sabemos cómo los acuerdos de libre comercio han impactado a los trabajadores. Mientras las ganancias corporativas prevalecen sobre los derechos de los trabajadores, estos acuerdos no beneficiarán a los trabajadores. Tome acción ahora para exigir que el TPP salga de detrás de puertas cerradas y que los trabajadores tengan un lugar en la mesa de negociaciones (en ingles y español.)

Audio del programa “Labor Radio” del estación de KBOO en Portland

Monday, April 14, 2014

Ciudades Modelos: El nuevo experimento neoliberal en Latinoamérica


Por Elizabeth Perkins, Equipo de APP Honduras

La competición. Es un concepto inherente a la meritocracia estadounidense, la mentalidad que uno se puede zafar de cualquier situación difícil con suficiente determinación. La política económica del neoliberalismo promueve la competición como herramienta para promover el desarrollo económico. Se fundamenta en la suposición (hipótesis?) de que la competición incrementa la calidad y eficiencia. Para que un país ‘en desarrollo’ pueda crear trabajos desesperadamente necesitados, es necesario competir con otros países en atraer inversión extranjera. Esta ideología se manifiesta en los Programas de Ajustamiento Estructural (enlace en ingles), los tratados de libre comercio (enlace en ingles) como DR-CAFTA (enlace en ingles), y el establecimiento de zonas francas. Más recién, el proyecto de las Ciudades Modelos en Honduras ha capturado la imaginación de los economistas que promueven el libre comercio y la inversión extranjera como la forma de salir de la crisis económica del país.

Las promesas de desarrollo no son nuevas para Latinoamérica. Hace casi una década, DR-CAFTA consolidó políticas neoliberales que ya estuvieron puestas en práctica. Cuando CAFTA fue firmado en 2006, se le dijo al pueblo de Centroamérica que un incremento al comercio, a la inversión extranjera directa, a la disponibilidad del trabajo, y a la exportación provocaría un aumento de los ingresos y de la calidad de vida. En 2010, cuando Honduras decidió aumentar el salario mínimo 6.5%, 16 maquilas se mudaron a Nicaragua, donde el salario mínimo estaba a la mitad del de Honduras. Este es solo un ejemplo de la manera en que este tratado prioriza las corporaciones estadounidenses ante de los derechos de los trabajadores. Parece que el próximo paso en una progresión de políticas neoliberales impuestas en Centroamérica es la ley de ciudades modelos en Honduras, recientemente aprobada bajo el nombre: Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).

Desde los finales de 2010, Honduras se encuentra debatiendo la cuestión de las ciudades modelos en su territorio. En su encarnación mas recién, las ciudades son definidas como divisiones administrativas del país, sujetas al gobierno central pero con autonomía en cuanto a los sistemas políticos, económicos y judiciales, con reglas claras del mercado que permiten un alto nivel de competición. Dicho en otras palabras, son regiones dentro de un país con poco control o regulación gubernamental. La meta es atraer inversión y generar empleo en regiones deshabitadas del país o en municipalidades solicitando la conversión por consulta popular.

Ha sido un debate intenso promovido principalmente por los representantes del Partido Nacional Porfirio Lobo Sosa (ex presidente ‘elegido’ después del golpe de 2009) y Juan Orlando Hernández (ex líder del Congreso Nacional y Presidente actual). Para que Honduras pudiera acomodar esta idea nueva, primero tuvieron que cambiar la constitución, y luego fue necesario aprobar la ley por un voto mayoritario por parte del Congreso. Aunque esencialmente igual, dicha ley ha pasado por varias encarnaciones. Nació como las ciudades modelos (enlace en inglés) de Paul Romer, luego se redactó como ley, la propuesta conocida como Regiones Especiales de Desarrollo (RED), y actualmente la ley se conoce bajo el nombre de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE). Al inicio, la Corte Suprema de Justicia declaró que la ley de las RED fue inconstitucional en octubre de 2012. Solo dos meses después en lo que ahora se conoce como un ‘mini-golpe,’ 4 del lxs 5 jueces que rechazaron la ley fueron destituidxs de sus puestos. La ley de las ZEDE fue aprobada el siguiente año. El mes pasado nombraron Choluteca como el primer sitio ZEDE.

“Ciudades modelos = Expulsión del pueblo Garífuna de Honduras.” Grupos de resistencia protestan las ciudades modelos frente el Congreso Nacional en Tegucigalpa en enero de 2013. Foto por Elizabeth Perkins
 
Los grupos de la resistencia hondureña citan “una enorme inequidad y brecha social, la cual se incrementó a partir del golpe de estado.” La desigualdad socioeconómica se hace cada vez más drástica, mientras el Congreso Nacional impone más y más leyes neoliberales, como la ley ZEDE. Representantes del FNRP presentaron argumentos en la Corte Suprema de Honduras en febrero pidiendo que lxs jueces declaren la ley ZEDE inconstitucional, como es básicamente la misma ley de RED declarada así en 2012.

Mark Klugmann (enlace en inglés), un norteamericano nombrado por Juan Orlando como el promotor de las ZEDE en el exterior, recientemente dio una entrevista al periódico hondureño El Tiempo. El mismo dijo: “Creo que CAFTA abrió nuevas posibilidades y Honduras, con las ZEDE, se convierte en el lugar más atractivo de la zona CAFTA. Estamos escuchando que personas que tienen empresas en los países vecinos y que están exportando bajo CAFTA, quieren trasladarse a Honduras.” Sostienen, que la ley de las ZEDE ayudará a disminuir la migración (enlace en inglés) porque ofrece varias oportunidades de trabajo.

La Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH) comentó en su blog, “La palabra empleo se ha convertido en el señuelo para capturar la imaginación de un pueblo pauperizado y sumido adrede, en la ignorancia y desinformación.” Uno de los problemas más grandes con este plan es que no hay un pedazo de tierra suficientemente grande para acomodar una ciudad de millones de personas. Comunidades campesinas e indígenas como OFRANEH, cuyas comunidades han sido nombradas como sitios posibles de ZEDE, están preocupadas.

Según OFRANEH, la Comisión para la Erradicación del Racismo y Discriminación (CERD) de las Naciones Unidas en su informe de febrero expresó preocupación sobre el impacto que va a tener esta ley ZEDE en grupos indígenas y afrodescendientes. El informe urge el gobierno hondureño a reevaluar la compatibilidad de la ley con tratados internacionales de derechos humanos cuya ratificación protegen a los grupos indígenas y afrodescendientes.

“El partido nacional desde su fundación se ha distinguido por una actitud paradójicamente antinacionalista, siendo en estos períodos donde han manejado las riendas del poder, que se han caracterizados en la entrega de territorio nacional y la subordinación a las compañías bananeras,” dice OFRANEH. Según los intereses de las grandes corporaciones, no los del pueblo, el gobierno hondureño sigue adelante con las ZEDE. Aunque el gobierno estadounidense no está directamente involucrado en este proyecto, promoverá intereses inversionistas de EE.UU., ampliando la brecha cada vez más grande entre los ricos y los pobres en Honduras y el mundo entero.